Dos cepas de bacterias aumentan la producción y la calidad de tomates y pimientos

Un grupo de investigación de la Universidad de Salamanca ha aislado dos cepas de bacterias del género Rhizobium que tienen efectos positivos sobre el crecimiento y la producción del tomate y del pimiento, lo que permitiría disminuir el uso de fertilizantes químicos en el cultivo de estos productos. La investigación, publicada en la revista científica PLoS ONE, ha demostrado que dos cepas de Rhizobium que se aislaron de dos leguminosas, el trébol y la alubia, presentan una buena actividad como promotores del crecimiento vegetal in vitro y que dan buenos resultados en la producción no sólo de las plantas hospedadoras, sino también en tomates y pimientos. El resultado es que la inoculación de estas cepas consigue un incremento en el desarrollo y en la producción de las dos plantas. En el caso del pimiento se trata de un aumento muy significativo en cantidad, mientras que en el caso del tomate se incrementa especialmente la calidad, calibrada a través de catas y de la medición de componentes como el potasio, el fósforo, el nitrógeno o la presencia de componentes fenólicos, sustancias que se asocian con una mayor protección frente a patologías cardiacas. Estas dos cepas producen fitohormonas y además, incrementan en la planta los niveles de nitrógeno y fósforo, siendo este último un nutriente áltamente responsable de cualidades organolépticas como el sabor o el color.Además, una de ellas también produce compuestos sideróforos, que captan hierro y dificultan el crecimiento de hongos y otros microorganismos patógenos para la planta. Pero, además, el equipo de investigación abre una alternativa para practicar una agricultura ecológica segura; intentan sustituir el empleo masivo de abonos químicos por microorganismos beneficiosos que aporten a las plantas sustancias que les permitan crecer, nutrirse y defenderse mejor de patógenos, al tiempo que alertan de los riesgos de aplicar estiércol como abono en lugar de fertilizantes nitrogenados, puesto que pueden ocasionar problemas sanitarios como la presencia de cepas patógenas de Escherichia coli, la bacteria que ocasionó la crisis alimentaria de Alemania.

Coviol, nuestra marca de fertilizantes personalizados

Virgen de la Oliva ha certificado la marca Coviol para la comercialización de fertilizantes de máxima calidad producidos por la sociedad. Los fertilizantes de esta marca están diseñados en función de las necesidades de los distintos cultivos, con diferentes equilibrios y riquezas, por lo que creamos un tipo de Coviol para cada producto. Coviol se crea a la carta, teniendo también en cuenta las carencias que pueda manifestar cada tipo de suelo, tras un análisis previo, realizado o bien por los técnicos de la Cooperativa o en el Centro Tecnologico Cinco Villas. La marca se crea para dar una repercusión en el mercado bajo un nombre identificativo y relacionado con la sociedad, puesto que la denominación de Coviol parte de las dos primeras letras de Cooperativa Virgen de la Oliva.