Virgen de la Oliva, productor y certificador de semilla de calidad

Semilla Certificada; la apuesta segura por una buena cosecha

Qué semilla escoger y qué cultivo es el más apropiado son las dos decisiones más importantes que debe tomar el agricultor, eligiendo acertadamente qué variedad sembrar y la calidad de la semilla que utilizará. El éxito económico de la explotación agraria dependerá de esta decisión. La semilla es el origen de todo y el material biológico del que se compone debe ser de la mayor calidad para poder seguir un protocolo adecuado obteniendo la máxima rentabilidad en los insumos, evitar la transmisión de enfermedades y asegurarnos una buena cosecha. Apostar por una semilla que certifique su origen y trazabilidad será fundamental para conseguir unos buenos resultados en la cosecha.

¿Qué es la semilla certificada?

La Semilla Certificada es la que se produce y certifica con arreglo a la normativa vigente, que establece una serie de requisitos, características y cuidados para la semilla a fin de cumplir con los máximos criterios de calidad. Exige el más elevado control en cuanto a pureza varietal, contenido de malas hierbas, germinación, vigor, tamaño, uniformidad, sanidad y humedad. La semilla certificada cuenta con la mayor trazabilidad, garantía que permite asegurar al agricultor el mayor provecho en condiciones climatológicas normales, además de requerir menos recursos hídricos y ser más sostenible.

¿De qué sirve la investigación para la agricultura?

Desde el origen de la agricultura el campo lleva 12.000 años innovando. El mundo agrario ha sido el primero en la historia de la civilización en aplicar investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) al campo. Así que estos tres sectores son muy importantes para el campo y siguen hoy íntimamente relacionados, hasta tal punto que si los factores I+D+i se detienen, la agricultura también.

Un pequeño paso para el hombre pero un gran avance para la humanidad

En el año 1969 el hombre pisa la luna. Esa década es crucial para la investigación en todos los sectores, y en especial para la agricultura, donde la tecnología e I+D+i se han aplicado al campo para conseguir mejores resultados. Sin estos factores difícilmente se hubiesen conseguido variedades de semillas y plantas de calidad, pasando de un sistema tradicional con abundante mano de obra y pobre mecanización, a una agricultura técnicamente avanzada, con una reducción sustancial de la mano de obra agrícola unido a un empleo cada vez más importante de maquinaria y de abonos, fitosanitarios y semillas y plantas.

Los avances en el sector agrícola han crecido sustancialmente desde mediados del siglo pasado, y es que desde entonces hasta hoy hemos doblado la producción de las cosechas con el mismo espacio cultivable.

Una agricultura avanzada exige un esfuerzo importante en el suministro de material vegetal de calidad, dando respuesta en primer lugar a las necesidades de nuestros agricultores, con la puesta a disposición de variedades más productivas, adaptadas a las condiciones agroclimáticas, de sanidad garantizada y tecnológicamente adaptadas a la transformación posterior. En segundo lugar es preciso que el sector transformador disponga de variedades de la adecuada calidad tecnológica y perfectamente tipificadas. Finalmente, es el sector consumidor en general, como usuario final, es el que debe de tener plena satisfacción en lo que se refiere a la obtención de productos de calidad y de seguridad alimentaria comprobada.

 

Sin semilla certificada no puede haber innovación en el campo

La semilla certificada es el último paso al que se llega tras una larga cadena de procesos y en el que se invierte mucho tiempo, esfuerzo y dinero.

En España, el Ministerio de Agricultura (MARM) supervisa el cumplimiento de las normativas españolas y europeas e implementa la certificación que marca la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE ) en España. Las comunidades autónomas, por transferencia de competencias, implementan la certificación del sistema establecido por la Unión Europea. El Centro de Sanidad y Certificación Vegetal del Gobierno de Aragón es el que se encarga del control y certificación de semillas, registro de productores y comerciantes, además de supervisar el cumplimiento de las normativas española y europea.

Además, en Aragón contamos con CSIC, Aula Dei, Cooperativas Agroalimentarias de Aragón y Centro de Investigación y Tecnología Agro-alimentaria del Gobierno de Aragón como organismos que apuestan por la mejora en diferentes campos de I+D+i para conseguir mejores resultados. Pero todos estos recursos pueden quedar huérfanos si no se apuesta por la semilla certificada, puesto que sustenta buena parte de la investigación y los avances y es la garantía de calidad para el agricultor de que su cosecha crecerá en las más óptimas condiciones. El resto de semillas son más baratas pero constituyen una apuesta arriesgada porque carecen de garantías y no garantizan ningún tipo de calidad.

Semilla certificada Vs Semilla para siembra

El suministro de semillas en Aragón se deriva en semilla certificada, que es la homologada y la que ofrece mayor calidad; acondicionamiento para siembra, realizado por 76 entidades autorizadas y que es un servicio prestado exclusivamente a usuarios finales, en semillas de su propiedad y para su uso; y autoconsumo en la propia finca.

La semilla certificada es la garantía a todos los niveles de producción. Pero a menudo compite en precio con otros tipos de simiente, aunque de calidad inferior. El grano acondicionado para siembra garantiza el origen, trazabilidad y registro del grano. En otras palabras, el sistema de acondicionamiento de grano asegura que un agricultor recoja el grano que ha entregado. La calidad del grano más allá de estos parámetros no está asegurada. Por lo tanto cabe dejar claro que el sistema de acondicionamiento de grano para siembra no garantiza aspectos como la pureza varietal, sanidad o germinación, entre otros aspectos reservados únicamente para los sistemas de validación de Semilla Certificada.

Riesgos de usar semilla no certificada

Está comprobado que cualquier semilla es más barata que la semilla certificada, pero, ¿es más rentable? Habitualmente el agricultor desestima el uso de la simiente de calidad pretendiendo ahorrar dinero con la idea de que obtendrá el mismo producto y basándose en la suerte de compañeros o en la suya propia en anteriores ocasiones. Pero es completamente fortuito, una auténtica lotería, porque carece de garantías. De hecho, termina por resultar más caro porque suele usarse más grano del necesario. Además, el agricultor no puede nunca vender la cosecha con el valor añadido de la certificada, ya que se desconoce oficialmente su procedencia y no se puede determinar ni la trazabilidad del producto ni que el grano sea exclusivamente de una variedad determinada o incluso del cultivo que se pretendía. Y es que la cosecha pierde valor si comporta mezclas de diferentes cultivos y eso repercute directamente en la producción y en la calidad, por lo que lo barato siempre sale caro. Moraleja: si queremos tener un buen resultado necesitamos usar una semilla certificada.

Semilla certificada, la más valorada en el mercado

El material vegetal de calidad se diferencia por la mejora del rendimiento y su regularidad, la adaptación y resistencia a cambios climáticos así como a enfermedades, además de ser más valorado en el mercado. La solicitud de semilla certificada es más elevada que el producida, y es que el mercado demanda la máxima calidad del mismo producto, por lo que la certificación es una apuesta segura a la hora de la venta de la cosecha. Aun así, el consumo de semilla certificada es más alto en Aragón que en el resto del territorio nacional.

 

 

La producción y control de semillas certificadas de cereales en Aragón

El nivel de consumo de semilla certificada en Aragón es bajo, tan sólo en torno al 25%. Francia, un país puntero en agricultura, utiliza en torno al 50% de utilización de semilla certificada, mientras en España ese porcentaje se queda en apenas el 20%.

Después de Andalucía, Aragón es la segunda comunidad autónoma con mayor superficie de producción de semilla de calidad, con 38.258 hectáreas, sobre las 165.375 de toda España, repartidas en 26.594 explotaciones y con una producción de casi 50 toneladas de grano. En nuestra región la gran parte de la producción de semilla certificada, más del 75%, corresponde a cereal, seguida del maíz, con apenas el 11%, y las leguminosas, con el 4%. El resto, apenas un 10%, se reparte entre forraje, oleaginosas y hortícolas.

En Aragón se producen casi la mitad de las variedades de cebada de toda España (51 sobre 107), el 32% de las de trigo blando (39 sobre 122) y el 26% de trigo duro (23 sobre 88).

La mayor parte de los productores de semillas son cooperativas, representando más de la mitad del porcentaje (55%) sobre el número total de entidades productoras con sede social en Aragón (46).

 

Virgen de la Oliva, productor y certificador de semilla calidad

La comarca de Cinco Villas es una de las mayores en cuanto a porcentaje en producción de semilla certificada, con más de 3.000 Tm por hectárea. Este es uno de los factores fundamentales por los que la Cooperativa es un importante productor y certificador de semilla de calidad en Aragón y tanto nuestros técnicos como el laboratorio cuentan con autorización para Certificación Bajo Supervisión Oficial; es decir, que realizamos las tareas técnicas que solicita la administración para que ésta sólo requiera realizar un control rutinario sobre la semilla certificada.


 

Nuestros técnicos en Virgen de la Oliva cuentan con la formación y los medios, así como la puesta en práctica de los métodos necesarios para exigir el control que demanda el Gobierno a través del Centro de Sanidad y Certificación Vegetal del Gobierno de Aragón. De este modo, el departamento técnico de Virgen de la Oliva realiza la inspección de cultivos de semillas en campo y cumple con la misión de asesorar a los agricultores sobre cada cultivo a fin de conseguir la más óptima reproducción de semillas. También realiza muestreos y análisis en los sacos y lotes de semillas que se preparan en la misma cooperativa, controlando todo el proceso, de principio a fin.

Cooperativa Virgen de la Oliva es una de las 36 empresas multiplicadoras de semilla de Aragón; es decir, que realiza la multiplicación a través de la aportación de semilla de los socios de la cooperativa (R1 y R2 en nuestro caso), siguiendo en todo momento la trazabilidad del cultivo. Por lo que nuestro producto tiene un gran valor en el mercado al contar con una buena garantía. En la Cooperativa la semilla pasa por 3 controles: Precontrol, control y postcontrol. El primero se realiza en el campo, antes de la cosecha; después se toman muestras durante y después de la siembra. Por último, una vez han sido almacenadas se realizan nuevamente pruebas que determinan que se han cumplido todas las exigencias. Además de los controles realizados por nuestra sociedad, el Centro de Control de Semillas también realiza sus propias comprobaciones para certificar que los pasos que se realizan desde la Cooperativa van en buena dirección. Cada unidad de venta, ya sea por sacos o lotes, lleva consigo la identificación oportuna que garantiza la trazabilidad del producto. La identificación a través de la etiqueta es muy importante para determinar la trazabilidad correcta de la semilla, asegurando su procedencia y describiendo sus características, así como los procesos a los que se ha sometido.


 

Más preguntas?….

¿Se mantienen las cualidades de la semilla con el paso del tiempo?

La semilla es el organismo primigenio y fundamental que dará vida a un ser vivo. Como todo elemento orgánico, puede deteriorarse y perder sus propiedades con el paso del tiempo, a pesar de que se conserve en las condiciones más óptimas posibles. Esa es la razón de porqué nuestros técnicos recomiendan consumir la compra de semillas en la misma campaña y no dejarla para la siguiente, puesto que las garantías ya no serán las máximas porque el producto habrá cambiado.

¿Puede degenerar una variedad?

Efectivamente, y existen tres factores que afectan a la semilla:

Mecánicos: Es importante que la maquinaria utilizada esté limpia y no contenga restos de otros cultivos. La mezcla con otros materiales durante la siembra, recolección o transporte puede afectar seriamente a la calidad del producto que el agricultor ofrece y echar a perder un trabajo valiosísimo durante mucho tiempo.

Ambientales: los cambios meteorológicos y climáticos extremos tienen una influencia importante en la resistencia de ese minúsculo germen que será el responsable del éxito de nuestra cosecha futura. La humedad máxima en almacenamiento debe rondar como máximo el 14% para evitar el deterioro de la semilla.

Genéticos. Una variedad demasiado joven y poco estabilizada puede originar una descendencia deficiente e incluso segregaciones.

Fuentes: Departamento Técnico Cooperativa Virgen de la Oliva y Centro de Sanidad y Certificación Vegetal del Gobierno de Aragón

 

Para más información sobre este artículo lea la Revista N13