Aragón es la segunda Comunidad Autónoma en producción de maíz

Situación y perspectivas del sector del maíz en Aragón

[EL MANTENIMIENTO DE LA COYUNTURA DE PRECIOS FAVORECE SU EXPANSIÓN]

Jesús Nogués. Director General de Producción Agraria. Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón

 

Alternativa intensiva de elevadas producciones en esta Comunidad Autónoma, el maíz muestra una elevada rentabilidad en sistemas de regadío presurizados y con unos niveles de radiación solar e integral térmica elevados, con producciones medias de 12 toneladas/hectárea de grano. Los avances en biotecnología que viene aplicándose en este cultivo, que aportan soluciones tanto a plagas como a la presencia de malas hierbas.

 

Coyuntura del cultivo 

En la compleja situación financiera en la que nos hallamos inmersos, el sector agrario se está comportando de manera más sólida que el resto de sectores que conforman el tejido productivo. No se trata únicamente de una percepción retórica, sino que así lo atestiguan las cifras objetivas procedentes del cálculo anual de las macromagnitudes agrarias.

Así, en Aragón, el beneficio neto de las explotaciones, en términos estadísticos de “renta agraria”, experimentó un incremento de un 5,6% en la campaña 2011 respecto de la 2010 y, en la última campaña 2012, y pese a la importante sequía sufrida que afectó tanto al secano como al regadío, dicha cifra volvió a incrementarse en un 2,4%.

Históricamente, en ciclos de crisis económica profunda como en el que nos hallamos, se ha producido una revalorización de las materias primas más básicas para la sociedad, como es el caso de los alimentos, debido a que son productos de primera necesidad, con demanda básicamente inelástica y, por tanto, ligados a una economía real con menor riesgo para cualquier tipo de inversiones.

En adición a lo anterior, no debe olvidarse que nos hallamos inmersos en lo que la FAO ha venido en denominar el “desafío alimentario”, ligado al escenario actual en el que significativos estratos de población de regiones altamente pobladas han ido incrementando su nivel de riqueza y, consecuentemente, modificando sus hábitos alimentarios hacia una dieta más “occidental”, conduciendo a una mayor demanda global de materias primas alimentarias.

En definitiva y desde el año 2007, con fluctuaciones importantes, nos hallamos en una dinámica de precios elevados de los cereales, que resultan en una reorientación de las producciones de los agricultores hacia esa demanda creciente del mercado. Obviamente, el cultivo del maíz, en cuanto a que se trata en nuestras condiciones de una alternativa intensiva de elevadas producciones, se está viendo influido significativamente por el referido escenario.

 

Algunas cuestiones ligadas a la producción en Aragón

A nivel de España, Aragón es la segunda Comunidad Autónoma en producción de maíz, alcanzando el 21% de toda la producción estatal. En el año 2011 se sembraron 71.300 hectáreas, mientras que en 2012, y debido a los problemas de dotación hídrica de nuestros grandes sistemas de regadío afectados por la sequía, dicha cifra se redujo hasta las 60.750 hectáreas.

En definitiva, se trata de un cultivo muy significativo y con buena proyección futura en esta Comunidad Autónoma, dado que muestra una elevada rentabilidad en sistemas de regadío presurizados y con unos niveles de radiación solar e integral térmica elevados, con producciones medias de 12 toneladas/hectárea de grano.

En adición, es un cultivo que se adapta bien, en nuestras condiciones, a la dinámica de dobles cosechas, siendo ésta una práctica cada vez más común. A modo de ejemplo, en el pasado año 2012 y pese a las restricciones hídricas, la buena gestión que se hizo del agua disponible por las Comunidades Generales de Regantes, permitió que de las 60.750 hectáreas de cultivo, 5.380 lo fueran en segunda cosecha.

Indicar, finalmente, que si bien la tecnología de riego aspersión es la más extendida en este cultivo, siendo que supone una elevada eficiencia tanto hídrica como de uso de fertilizantes, en los últimos años se está empezando a evaluar sobre el terreno el riego por goteo, tanto en superficie como enterrado, que mejoraría la ya buena situación actual en cuanto eficiencia en el uso del agua y de fertilizantes así como la rentabilidad para el agricultor generando, además, una menor afección ambiental de este agrosistema intensivo.

También deben destacarse en ese mismo sentido, los avances en biotecnología que viene aplicándose en este cultivo, que aportan soluciones tanto a plagas como a la presencia de malas hierbas.

 

Transformación y generación de valor añadido

Además de la producción es fundamental, en términos de vertebración territorial y de fijación de valor añadido sobre el territorio, la transformación de la producción. En Aragón, el 60% de la Producción Final Agraria procede de la ganadería, siendo sus principales sectores el porcino, con 9,9 millones de cabezas en la pasada campaña, seguido por el bovino de cebo, pollos cebados y gallinas ponedoras. Este potente sector ganadero, en gran medida, condiciona el destino de la producción del cereal en general y del maíz en particular.

Según un estudio elaborado por el Servicio de Planificación y Análisis de esta Administración, en la campaña 2008 con solo 58.400 hectáreas sembradas, Aragón solo produjo el 50% de sus necesidades anuales de maíz. Así, a la producción endógena en esa anualidad, 571.000 toneladas, hubo que añadir otras 575.000 toneladas provenientes de fuera de Aragón. De todo ese volumen, el 64% tuvo como destino la producción de piensos, el 28% a la de amiláceos y el 8% restante a autoconsumo de algunas explotaciones.

En la última campaña, 2012, y considerando únicamente la facturación bruta con precios a la salida de las explotaciones en términos de Producción Final Agraria, este cultivo generó 180 millones de euros en la Comunidad Autónoma, representando el 34% sobre la producción total de cereales. Debe además indicarse que este cultivo de altas producciones en regadío, interacciona de manera muy directa con el otro gran cultivo extensivo del valle medio del Ebro, como es la alfalfa, con una extensión de más de 100.000 hectáreas, una facturación bruta de 203 millones de euros y de clara orientación exportadora.

En definitiva y tal y como atestiguan las cifras descritas, el maíz es ya un cultivo tradicional en los regadíos aragoneses, con una amplia posibilidad de expansión si la coyuntura de precio de los mercados internacionales de cereal se mantiene y no se producen incrementos excesivos en los precios de los insumos requeridos.

 

Para más información sobre este artículo vea la Revista N12